8 oct. 2010

IV MARATÓN DO MIÑO (POR RELEVOS) 03/10/10

El sábado por la mañana bajé a la playa para trotar unos 15’ descalzo, y sprintar unos tramos cortitos. Por la tarde marchamos para Ourense y allí quedamos con Rubén. Nos llevó a las termas y pasamos una tarde de relax. Una experiencia muy gratificante.
El domingo me levanto como nuevo, ¡que sensaciones más buenas! pero amanece un día de perros, jarrea a plomo y no hay vestigio alguno de mejora. Desayuno un poco antes de las 07:00 y después de ver la salida de MotoGP nos dirigimos al punto de encuentro con Rubén y mi hermana con su familia al completo, ya que el tercer relevista sería mi cuñado Javi.
Comienza la carrera y el primero en salir es Rubén, mientras tanto nosotros nos vamos a la zona de los relevos. Al rato empiezo a calentar porque intuyo que el “guepardo ourensano” no tardara en llegar, como así ha sido, me pasa el chip, pongo en marcha mi crono y a correr! Empiezo a un ritmo más tranquilo que si hubiera sido una salida tradicional, pero pienso que eso es mejor para mí, ya que normalmente suelo salir más fuerte de lo que debiera.

Van cayendo los km y me pasa poca gente, a veces me engancho a alguno hasta donde puedo, luego, cuando voy solo, noto que me acomodo y eso no me gusta. A mitad de carrera me pasa una chica que, por el ritmo que lleva, y por la pinta que tiene de atleta, decido que son buenas piernas a seguir. Logro aguantar su ritmo unos 4km y en ese tramo voy recuperando algunas posiciones respecto a corredores que previamente me habían adelantado. En una pequeña cuesta se me va y no puedo seguirla.
Pasamos el puente donde damos la vuelta, para encarar los, aproximadamente 5,5km para terminar. Viene una zona baldosada y muy resbaladiza, la paso con cuidado, y después, como en la mayor parte del recorrido, tramos encharcados que parecían lagos, y tramos de tierra y barro, en los que había huellas como si pasara un ejército a caballo, con marcas de patinazos de los que por cierto, no me libre, afortunadamente sin consecuencias.
Por fin veo el puente y calculo que faltan unos 300m, es en ligera subida, me veo con fuerzas y aprieto duro. Sorpresa! Ese no era el puente, es el siguiente, toca recuperar pero no me da tiempo, ahora si vienen los 300 últimos metros, y vuelvo a apretar con fuerza, paso el control, y le entrego, mejor dicho, me quita Javi el chip y se lo pone, porque yo bastante tengo con coger aliento. Al terminar notaba como que tenía hinchados los pies, y es que tenía barro hasta por dentro de los calcetines.
14065m en 1h06’48” a 4’45”/km (en realidad, el 2º relevo parece que fueron unos 200m más)

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